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La ceremonia del café etíope en Adís Abeba: inmersión en una tradición ancestral

Etiopía, tierra natal del café

Etiopía ocupa un lugar único en la historia mundial del café. Según la leyenda, fue un pastor llamado Kaldi quien, en el siglo IX, observó que sus cabras se volvían particularmente enérgicas tras comer las bayas rojas de un arbusto. Este descubrimiento, nacido en las tierras altas de la región de Kaffa, dio origen a la bebida más consumida del planeta. Hoy, el café representa cerca del 30 % de las exportaciones etíopes y sustenta a millones de familias en todo el país. En Adís Abeba, esta historia se percibe en cada esquina, donde el aroma del café recién tostado perfuma las calles y los mercados.

El ritual de la ceremonia del café

La ceremonia del café etíope, llamada «buna» en amárico, es mucho más que una simple preparación de bebida. Es un ritual social que puede durar de una a dos horas y que se celebra generalmente tres veces al día en los hogares etíopes. La anfitriona comienza tostando los granos verdes en una sartén plana sobre brasas ardientes. Luego hace circular los granos humeantes entre los comensales para que aprecien el aroma. Los granos se muelen con un mortero de madera antes de ser infusionados en una jebena, una cafetera de barro cocido de cuello estrecho. El café se sirve en tres rondas sucesivas — abol, tona y baraka — cada una con un significado simbólico creciente. El incienso arde durante toda la ceremonia, creando una atmósfera impregnada de espiritualidad.

Dónde vivir esta experiencia en Adís Abeba

Los viajeros que llegan al aeropuerto de Bole encontrarán numerosos lugares para participar en una ceremonia del café auténtica. El barrio de Bole, en las inmediaciones del aeropuerto, está lleno de cafés tradicionales donde mujeres con vestidos blancos bordados preparan el «buna» según las reglas del arte. El barrio de Piazza, en el centro histórico, alberga Tomoca, uno de los cafés más antiguos y reputados de la ciudad, fundado en los años 1950. Para una experiencia más inmersiva, el Merkato — el mayor mercado al aire libre del África subsahariana — ofrece la posibilidad de ver los granos seleccionados, tostados y vendidos en un ambiente efervescente. Muchos hoteles también organizan ceremonias para sus huéspedes.

Llevarse un trozo de Etiopía a casa

Antes de partir de Adís Abeba, los amantes del café no dejarán de visitar las tiendas especializadas para adquirir granos de café etíope de calidad. Las variedades más apreciadas son el Yirgacheffe, con notas florales y cítricas, el Sidamo, más afrutado, y el Harrar, con aromas intensos y especiados. Los viajeros también pueden traer una jebena de barro cocido y un juego de pequeñas tazas sin asa, los «sini», para recrear la ceremonia en casa. Las tiendas del barrio de Bole y las del aeropuerto ofrecen estuches de regalo perfectamente empaquetados para el transporte aéreo.